No solo el qué es importante en una obra, sino también el quién. El emisor de un mensaje es también parte del propio mensaje y daremos más o menos crédito a una persona dependiendo de su contexto; esta es, precisamente, la dificultad abordada en Thrasher.
Porque Brandon Flowers no tenía ninguna ascendencia en el mundo del country; en Thrasher, Flowers rompe con su pasado, tanto con The Killers como con sus dos primeros álbumes en solitario. Personalmente, ni la banda de Nevada ni Flowers en solitario han sido, digamos, santo de mi devoción, por lo que no sé ni por qué en primer lugar escuché el disco. Pero qué gran (aleatoria) decisión.
Thrasher es, sencillamente, un disco plagado de buenas composiciones. Cortes country pop que te teletransportan automáticamente a Nashville: algunas propuestas más clásicas como Does It Ever Cross Your Mind?, otras de aire más festivo como Paradise, piezas con aroma western como The Red Ground y entregas más emocionales como Tiger’s Blood, Plans o el cierre An American Dream. Son temas que van creciendo con el paso de los segundos y las escuchas, sumamente memorables y pegadizos, tratando asuntos clásicos y sin dobleces (no hace falta ser siempre oscuro y críptico para emocionar y hacer buenas creaciones).
¿Y por qué comenzábamos con el quién? Por el mérito del giro. Desterrar el pop rock de sus anteriores trabajos para orientar su tercer álbum hacia el country es un salto notable para un artista tan conocido y (parecía que) encasillado en el género de grandes himnos rock rompepistas (que no es poco, oye). No es que el transfuguismo entre géneros esté profundamente mal visto, pero parecía un salto difícil de conseguir en este caso (y de hecho la opinión pública no es mayoritariamente positiva).
De todos modos, Flowers se ha sabido rodear de artistas reputados en el mundo del country, como los guitarristas David Rawlings y Bruce Bouton, o el armonicista Charlie McCoy, leyenda viva de la escena de Nashville que colaboró con gigantes como Elvis Presley, Bob Dylan, Roy Orbison, Johnny Cash o Dolly Parton.
Brandon Flowers no es «solo» lo que parecía: el líder de una banda que ha creado himnos pop rock para millones de personas, sino que es, además, sencillamente un buen compositor e intérprete, independientemente del género.
Así que disfrutad de Thrasher, porque “tonight we are on the road, with the plans we drew up years ago”.
