El tercer largo de Dead Pioneers, Wagon Burner, ya está aquí y, como en sus dos trabajos anteriores, la banda no sale a empatar, ya que nunca especulan. No es que no conozcan el significado de la palabra, simplemente no les gusta.
Y es que el mismo título del álbum ya es una declaración: wagon burner es un insulto racista originado en el siglo XIX con el cual los colonos europeos se referían a las tribus nativas americanas que atacaban sus caravanas, tratando de deshumanizar con esta expresión a los pueblos indígenas. Dead Pioneers se apropia con ironía de este término, convirtiendo el estigma en bandera.
Después del tema de apertura «Dead Presidents», una intro de spoken word en la que se rechaza la pulcra imagen de los primeros presidentes, el álbum transita hacia sus dos primeros zarpazos. «Nazi Teeth» y «No Kings» muestran lo que ya habíamos visto de Dead Pioneers en sus dos entregas anteriores: un despliegue de agresividad, fuerza y, en definitiva, rechazo hacia el status quo de la sociedad estadounidense, tanto pasado como presente.
Pero hay momentos en Wagon Burner en los que Dead Pioneers exploran otros campos, como en «Animals That Roam The Earth», con un sonido que podría recordar a los Queens of the Stone Age del Rated R más que a su registro habitual, cercano a una mezcla entre Rage Against The Machine y Idles.
En definitiva, Wagon Burner es un disco con mucho nervio, directo (no esperes complejas metáforas, Dead Pioneers siempre golpea de frente, sin titubeos) y que logra asestar un puñetazo a las injusticias de la sociedad americana.
