El Tintero – 2º Trimestre 2026

El Tintero es el post trimestral en el que recopilamos los álbumes que todavía no habíamos destacado, pero que son paradas más que recomendables en tu radar musical.

The 113: The Hedonist

Si una de las nuevas voces destacadas del año pasado fue To Combat Regret, The 113 regresa para regalarnos otro maravilloso EP de post-punk, The Hedonist. La banda de Leeds arranca con fuerza desde el primer tema, con la potente «Leach», y nos deleita con (solo) cuatro cortes que nos dejan los dientes largos.

Hasta ahora, lo único malo de The 113 es, precisamente, que solo han sacado dos EPs de catorce minutos. Deseando escuchar su primer largo.


Aldous Harding: Train on the Island

La compositora neozelandesa alcanza en su quinto álbum nuevas cotas de excelencia. Apoyada de nuevo en la producción de John Parish (especialmente conocido por su estrecha colaboración con PJ Harvey), las canciones brillan en su minimalismo instrumental, con una elegancia prístina al alcance de muy pocos artistas. Inesperados ecos de Nick Drake, neo-soul de ojos azules e indie-folk articulan un conjunto de canciones irresistible al que apetece regresar una y mil veces.


Another Taste: Another Taste II

En un mundo en el que lo analógico queda cada vez más atrás por la facilidad que la digitalización ofrece a la hora de producir, de vez en cuando aparecen bandas que, simplemente, hacen lo contrario. Todo lo que firma Another Taste se graba en directo y de forma analógica: no usan ordenadores ni loops, ni corrigen digitalmente nada de su música. La definición de la perfecta imperfección en forma de funk y boogie.


Boards of  Canada: Inferno

El regreso de uno de los tótems de la música ambient vino precedido por una críptica y poco convencional campaña publicitaria y la enorme expectación acorde a los 13 años transcurridos desde su anterior álbum. De nuevo, el dúo escocés extiende sobre los 70 minutos del álbum todos los elementos que los han mantenido en el altar de la música electrónica durante 30 años: electrónica de desarrollo pausado pero firme (BSO ideal para los que trabajan pegados a un monitor y un teclado), tensos samples vocales y, ante todo, su incansable afán por reflejar el oscuro signo de los tiempos.


Converge: Hum of Heart

Que Hum Of Hurt sea el segundo disco de Converge en 2026, tras el abrasador Love Is Not Enough lanzado en febrero, es impresionante; que logre estar a su altura siendo tan diferente es extraordinario. Con cuatro décadas de trayectoria, la banda demuestra seguir en su pico absoluto de forma. Aunque ambos trabajos comparten el concepto de la degradación del amor y el desespero, no son meros complementos. Mientras el primero fue un asalto de metalcore directo y veloz, esta nueva entrega emerge como una propuesta post-hardcore más artística, conceptual, texturizada y meditada.

Frente a la reacción visceral de su antecesor, las canciones de Hum Of Hurt se sienten como reflexiones sombrías tras la catástrofe. Es un disco menos inmediato, pero ofrece una odisea emocional que salpica el thrash con estructuras variables, riffs complejos y momentos atmosféricos. Cortes como «Slip the Noose» irrumpen con caos matemático, mientras que «It Only Gets Worse» o «It’s Not Up to Us» recuperan la esencia cruda de su mítico Jane Doe.

A pesar de su brillantez y una gran producción, el álbum tiene pequeños detalles debatibles, pues algunas canciones se perciben innecesariamente estiradas (como la introducción de «Dream Debris» o la extensión de «It Used to Matter»). No obstante, es un reparo menor en un repertorio soberbio donde destacan la desgarradora «Doom In Bloom», la renovada fuerza de «I Won’t Let You Go» y el magistral crescendo del tema homónima.

En conclusión, la elección entre ambos trabajos dependerá del gusto personal: Love Is Not Enough destaca por su consistencia aplastante para una descarga rápida de adrenalina, mientras que Hum Of Hurt cautivará a quienes prefieran los riesgos creativos y la exploración profunda. Un cuarto de siglo después de irrumpir en la escena, Converge se niega a acomodarse, demostrando que mantiene el control absoluto de su caos.


Modest Mouse: An Eraser and a Maze

Es imposible escuchar lo nuevo de Modest Mouse sin recordar su época dorada (desde This Is a Long Drive… hasta We Were Dead…). Tras una década de capa caída, el gris The Golden Casket y el durísimo golpe por la muerte del batería Jeremiah Green, este An Eraser and a Maze parecía un trámite triste. Sin embargo, el disco es una sorpresa mayúscula: un viaje tremendo que los hace resucitar siguiendo el patrón de sus mejores años.

El álbum nace de las entrañas y del duelo. La ausencia de Jeremiah aporta un tinte oscuro, cínico y real. Isaac Brock recupera su brillo ingenioso en temas crudos y libres como «Dogbed in Heaven / Give It a Skeleton» o «Speak ‘N Spell (Or Not)», mientras que «Third Side of the Moon» es de lo mejor que han compuesto desde mediados de los dos mil.

A diferencia del eclecticismo de We Were Dead… (2007), aquí cocinan a fuego lento, moviéndose con clase entre el indie rock, el slowcore y el alt-country. Es un trabajo que pide una escucha pausada, donde incluso los ganchos melódicos como «Life’s a Dream» fluyen de maravilla.

Lo prescindible: Como suele ocurrir en su discografía, la zona central peca de minutaje y experimentaciones que se sienten como relleno. Cortes como «Song About Nothing», «Rotten Fruit» o la electrónica «Stoner Party» se podrían eliminar sin problema.

Por suerte, la recta final es redonda. “Look How Far…” e «Impossible Somedays» demuestran que, aunque Brock se haya quedado solo al timón, ha recuperado el manual básico de la banda. Un regreso digno de celebración que abre una nueva etapa madura y psicodélica.


Oddisee & Heno: From Takoma with Love

Oddisee & Heno publican un álbum colaborativo que funciona tanto para los amantes del hip-hop como para los noveles o, incluso, para los reacios al género. Oddisee, que produce íntegramente el disco, consigue un sonido jazzero que te mece y te relaja.

Una conversación abierta sobre el pasado, el presente y el futuro de la vida en comunidad y sobre las raíces de estos dos raperos.


Prism Shores: Softest Attack

La joven banda canadiense presenta su tercer álbum con la misma energía positiva y el buen rollo de sus trabajos anteriores. Sus riffs pop sesenteros, marca de la casa, recorren todo el disco, y destacan la más enérgica «Kid Gloves», la melancólica «I Didn’t Mean to Change My Mind» y la introspectiva «Magical Thinking».


Ecca Vandal: Looking For People To Unfollow

El camino de Ecca Vandal ha estado marcado por romper moldes. Criada bajo una estricta educación esrilanquesa y con un viaje vital de Sudáfrica a Australia, canalizó su desconexión identitaria cambiando sus estudios de jazz por influencias alternativas como Fugazi o Björk. Tras su debut en 2017, el aislamiento pandémico la llevó a componer las 17 pistas de LOOKING FOR PEOPLE TO UNFOLLOW, un segundo disco donde su propuesta de rock alternativo florece con descaro y atrevimiento.

El álbum arranca con su faceta más directa y cercana al hardcore en cortes imponentes y políticos como “EYES SHUT”, equilibrando la furia con la vulnerabilidad en temas viscerales como “BLEED BUT NEVER DIE” o el himno “VERTICAL WORLDS”. Sin embargo, la segunda mitad cambia de rumbo de forma divisiva hacia el neo soul, el bhangra y la electrónica. Aunque deja aciertos como la colisión de hardcore y trap en “CAME HERE FOR THE LOOT”, este tramo final resulta más exploratorio e irregular. A pesar de que este exceso de ambición y de interludios dispersa un poco el foco general, el trabajo confirma la versatilidad y la arrolladora personalidad de Ecca Vandal para dinamitar expectativas.