Genesis Owusu: Redstar Wu & The Worldwide Scourge – Álbum de la semana A26/S29

El tercer asalto del australiano Genesis Owusu con REDSTAR WU AND THE WORLDWIDE SCOURGE es el reverso expansivo y ambicioso que su aplaudido debut merecía, tras dejar a más de uno con ganas de más en la ligera empanada conceptual de Struggler. Aquí, Owusu dinamita cualquier techo estilístico operando como un frontman camaleónico capaz de meter en la misma coctelera el pulso del punk-rap, bajos a lo George Clinton y texturas de un revival post-punk que choca de frente con la calidez del neo-soul. Producido con pulcritud por Dann Hume, el disco arranca con una pegada incontestable; una primera mitad incontestable donde cortes como «PIRATE RADIO» o «HELLSTAR» envuelven al oyente en una paleta sónica sobrada de colores. Sin embargo, no todo mantiene la misma altura en sus cincuenta minutos: pasada la traca de «DEATH CULT ZOMBIE» algunas ideas melódicas tienden a aplanarse y experimentos lo-fi como «4LIFE» terminan sintiéndose desconectados del resto del metraje.

Líricamente, el álbum funciona como un mitin político a corazón abierto y sin filtros, apuntando con rabia y sarcasmo a los tiranos de las redes sociales, a Elon Musk, a Donald Trump o a los fans de Kanye West. Owusu no se anda con rodeos y prefiere la confrontación directa a la alegoría literaria, facturando sátiras feroces como «MOST NORMAL AMERICAN VOTER» que conviven con proclamas colectivistas. Pero el verdadero nervio del disco no está solo en la denuncia del manual de indignación algorítmica de la era Twitter, sino en la radiografía del desgaste psicológico que esto provoca. En temas como «FALLING BOTH WAYS» (con una acertadísima Ladyhawke evocando los mejores Gorillaz de la era Demon Days), el músico expone la fractura interna entre el deber de la militancia y el deseo mundano de aislarse con los seres queridos en mitad del caos.

Es precisamente en ese dilema donde reside la luz y, a la vez, la ligera ingenuidad del proyecto. Al transitar hacia su tramo final con piezas más contenidas como «SITUATIONS» o la hipnótica «ONE4ALL», el disco abraza un idealismo algo naif que llama a la coalición y a la empatía por encima de las trincheras ideológicas. Para los activistas más curtidos, esta mirada conciliadora (donde se cita a IDLES y su máxima de la alegría como resistencia) puede pecar de cierta falta de análisis material profundo, quizás fruto de su propio éxito comercial en las antípodas. Con todo, REDSTAR WU se redime gracias a una honestidad brutal; versos desgarradores en la oscura «THE WORLDWIDE SCOURGE» nos recuerdan que, aunque la apatía sea una tumba, la esperanza es la única forma de seguir respirando. Un trabajo imperfecto, pero rebosante de una audacia y un carisma adictivos que confirman a Owusu como una de las voces más necesarias y estimulantes del panorama alternativo actual.