Inundaremos: tanquemante – Álbum de la semana A26/S26

A tres años de su debut, el sexteto chileno Inundaremos regresa con tanquemante. Este segundo álbum representa un salto de calidad indiscutible y se posiciona, desde ya, como uno de los lanzamientos más relevantes del año. Inspirado en la poesía de Juan Radrigán, el disco nace como una reacción al acomodamiento, abandonando el confort del indie folk casero para abrazar un pop de cámara ambicioso y maduro. Bajo la brillante producción de Juan Diego Soto (artífice del aclamado Deseo, Carne y Voluntad de Candelabro), la banda rompe moldes equilibrando su dulzura característica con una inclinación más expansiva y rockera.

El álbum se estructura magistralmente en dos mitades: una apertura eufórica y luminosa, seguida de un tramo final más oscuro y contenido. En este mapa emocional conviven el indie rock, los sintetizadores ruidistas, vientos elegantes y un folk exquisito aderezado con charango, cello y pianos. Desde el arranque psicodélico de «Sangre Viva» hasta el encanto pop de «3300», pasando por los sobrecogedores clímax de «Abyecta» o «Peor Versión», el minutaje mantiene una intensidad genuina que atrapa de principio a fin.

Mención aparte merece la voz de Francisca Fuenzalida, que transmite una fragilidad increíble, agridulce y reconfortante a la vez. Sus letras son sencillas y directas, sin rodeos, pero pegan fuerte. Sabe jugar con los silencios y deja que las canciones crezcan hasta volverse pura liberación. 

En definitiva, Tanquemante es un disco que desborda sensibilidad; un retrato superhumano que te frena en seco y te obliga a conectar. Con este trabajo, Inundaremos se la jugó saliendo de la zona segura para explorar sonidos más fríos y sofisticados, moviéndose con total naturalidad entre lo tierno y lo desgarrador. Con una producción soberbia y una colección de canciones  impecable, estamos ante una pieza de arte vivo que se corona, sin despeinarse, como lo mejor que ha parido la escena en los últimos años.