Modern Woman: Johnny’s Dreamworld – Álbum de la semana A26/S19

Hay discos que merecen haber sido concebidos aunque solo sea por una canción. Dashboard Mary es una de esas composiciones, pero Johnny’s Dreamworld no es uno de esos discos.

Y es que el primer LP de la formación londinense Modern Woman es un carrusel de emociones y contraposiciones repleto de canciones excepcionales. Desde la delicadeza inquietante de piezas más arties como Neptune Girl o Daniel, hasta el agresivo in crescendo post-punk de Killing a Dog o la emocional Blessed Day.

El álbum arranca con la pista homónima, Johnny’s Dreamworld, donde Sophie Harris demuestra de inmediato que su propuesta no resulta fácilmente catalogable, gracias a los múltiples registros vocales que despliega. Comienza con pasajes de spoken word, transita hacia un puente agresivo y culmina con su voz más lírica en el estribillo. Toda una declaración de intenciones sobre la identidad de la obra y las inquietudes del grupo desde el minuto uno.

Más allá de su vanguardismo musical, se ratifica lo que Harris ya adelantaba en el primer EP del conjunto, Dogs Fighting in My Dream (2021): estamos ante una letrista e intérprete sobresaliente. Las comparaciones (siempre odiosas, pero útiles para situarnos frente a nuevos talentos) nos sugieren los siguientes referentes (casi nada):

  • Björk: muy comprensible por sus inflexiones de voz y su lado más arty.
  • Cat Power: no me parece una comparación tan acertada.
  • Patti Smith: aquí reside la clave.

Su interpretación, a menudo próxima a la poesía pero sin descuidar su faceta más punk rock, hace que los paralelismos con Smith resulten difíciles de evitar. Es precisamente en este punto donde alcanzamos el clímax de la obra con Dashboard Mary, una canción que bien podría haber firmado la propia madrina del punk.

33 minutos mágicos, de una profundidad inusual para un trabajo debut.