Nos podríamos haber cansado ya de esta vertiente indie rock con su pizca de country alternativo e incluso sus guitarras grunge, pero hoy no es ese día. Bandas como Wednesday o Big Thief han transitado un camino similar a la hora de empezar sus carreras de manera fulgurante; sin embargo, en el caso que nos ocupa —el de la agrupación de Chicago (originalmente de Indiana), Ratboys—, la trayectoria ha sido algo diferente. Han avanzado de manera más tímida hasta llegar al disco que finalmente los convierte en algo con identidad propia, más allá de su escena o referentes. The Window (2023) supuso un paso en la dirección correcta, pero en su álbum más reciente no sólo retoman ese camino, sino que lo desarrollan con mayor eficacia.
“Open Up” se convierte desde ya en uno de los arranques de álbum favoritos del año. Por su parte, “Light Night Mountains All That” y “Anywhere” son dos de las canciones más inmediatas, urgentemente noventeras y disfrutables que han publicado en los últimos tiempos. Más adelante, el tono se vuelve más intenso: convierten un tema pausado de ocho minutos y medio (“Just Want You to Know the Truth”) en una pieza con una carga emocional notable; de hecho, es aquí donde conocemos el significado de esa simbología de la silla vacía.
La cara B del álbum, en particular, resulta sorprendente. Incluye un tramo de canciones más extensas que no renuncian a la energía ni a las melodías en favor de simples pasajes atmosféricos, sino que combinan con habilidad esas tres virtudes que definen al grupo (“What’s Right” logra esa épica sin estirar tanto la duración). Por las comparativas con sus compañeros de corriente, podría parecer que se trata de un análisis simplista, pero todo lo que hay aquí funciona en un trabajo que, lejos de ser perfecto, resulta redondísimo.
