Slayyyter: Wor$t Girl in America – Álbum de la semana A26/S21

Quitémonos de encima el marrón: en la búsqueda del álbum más dopado del momento, WOR$T GIRL IN AMERICA no es el brat de 2026, ni falta que le hace. El nuevo trabajo de Catherine Slater ha sido recibido como el más ambicioso y sólido de su carrera, transformando su electropop en algo mucho más agresivo, oscuro y visceral. La mezcla de géneros va del industrial al dance y a la estética “indie sleaze” con una intensidad poco común en el pop actual,referenciando a figuras tan dispares como Nine Inch Nails, Kesha,  la propia Charli XCX, Lady Gaga, la Britney de “Blackout” o Madonna, pero con un filtro más caótico, sucio y nihilista.

El sonido es explosivo y abrasivo, con bajos industriales, sintetizadores distorsionados, guitarras que rascan y ritmos de club que convierten canciones como “BEAT UP CHANEL$”, “CRANK” o “YES GODDD” en auténticos ataques de adrenalina. Sin embargo, el álbum también deja espacio para momentos emocionales y melancólicos como “UNKNOWN LOVERZ”, “GAS STATION” o “BRITTANY MURPHY”, mostrando una faceta más vulnerable bajo toda la fachada hedonista.

En cuanto a la producción, sí que vemos una cercanía evidente con brat, aunque este WOR$T GIRL IN AMERICA tiene quizá una personalidad más extrema y menos accesible, con un cóctel Y2K, nu metal, industrial noventero y electropop dosmilero que hace que la sensación de imprevisibilidad aumente canción a canción.

Un punto de vista interesante es el enfoque que Slayyyter logra construir en contraposición a otras contemporáneas, sin presentarse como la reina inalcanzable de la fiesta, sino como alguien atrapada dentro del exceso, consciente de su autodestrucción y desesperada por mantenerse relevante y querida. Esa mezcla de glamour decadente, ansiedad, drogas, vacío emocional y necesidad de validación da al disco una sensación más humana y trágica de lo que aparenta en la superficie. Es un lugar que posiblemente podría haber ocupado nuestra añorada Sky Ferreira de no haber desaparecido del mapa.

De largo su disco más logrado hasta ahora. Un álbum feroz, decadente y excesivo que convierte el caos emocional y la suciedad del pop de club en algo adictivo y, en uno de los grandes discos de 2026.